Nunca me gustaron la política ni las religiones, ni en definitiva, las ideologías regladas por otros.
Hoy dia, la gente es de un partido u otro, así como de una determinada religión, como quien es del Real Madrid o del Barsa. Hoy en dia la gente se define de derechas o de izquierdas... y vota a partidos que a pesar de definirse así, ni son de derechas ni de izquierdas, sino de ellos mismos.
Lo que ya no tiene ningún sentido, es que en esa convicción de que "este es mi equipo de futbol", "este es mi partido político", o "este es mi Dios y no otro", las personas acaban defendiendo lo indefendible con tal de no dar su brazo a torcer cuando sus líderes o el sentido común fallan, a pesar de las muchas pruebas irrefutables que les pongan delante, no sea que se descubra entonces que la han cagado, que estaban equivocados, y "a ver qué irán a pensar de mi los demás".
Por mucho que pierda el Barsa o el Real Madrid.... un culé será para siempre culé, y un madridista.. madridista (porque si).
Por muchos errores que cometa un partido político, el del PSOE defenderá a su partido contra viento y marea, y el del PP hará otro tanto con el suyo (porque si).
Por mucho que un cristiano lea la Biblia (¿la habrá leido alguno?), seguirá pensando que nos habla de un Dios bueno y misericordioso que nos ama, independientemente de las atrocidades que cometía en el viejo testamento (que esas al parecer no valen).
En definitiva:
Parece ser que cuando erramos, nos empeñamos en no reconocer bajo ningún concepto que nos hemos equivocado, a pesar de que la razón y el sentido común nos indiquen claramente que así es, a pesar de habernos dado cuenta, por eso del "¿qué dirán?, ¿cómo reconocer que he sido un pardillo?"................ y es entonces cuando ya a sabiendas, pero ahora con alevosía, seguimos erre que erre manteniendo la farsa, con una corrección política envidiable, y prolongando como idiotas ese error para que no nos tomen (irónicamente) como unos idem.
Viene todo esto a cuento porque el otro día encontré un artículo de Arturo Pérez Reverte la mar de interesante, didáctico, e instructivo si se lee con la mente abierta, titulado "Tiempo de emperadores desnudos". Simplemente nos recuerda el cuento de Andersen llamado "El Traje nuevo del emperador". Recomiendo ferviertemente la lectura de este artículo , al que se puede acceder desde aquí:
http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=1907&id_firma=3671
Cuando uno acaba de leerlo y mira a su alrededor, se dará cuenta de que el jodío tiene razón, que vivimos en un pais en el que sus habitantes actuamos contínuamente como el emperador, como sus cortesanos, como la plebe al principio.... pero con el agravante de que si aparece un niño diciendo la verdad, simplemente, le machacamos y nos lo comemos con patatas.....
Y así nos va......

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