martes, 24 de febrero de 2009

Las Leyes que nos (des)protegen - 3ª parte

Día 24 de febrero de 2009. En los periódicos leemos la siguiente noticia: abc, El mundo, o El País.






Hoy quiero divagar un poco sobre este asunto. Independientemente de que ODIO CON TODO MI SER (por mis propios motivos personales, que a nadie atañen) a todo el entramado de ETA, y de que reconozco que ME ALEGRO, Y MUCHO, de que por una puta vez hayan probado un "poquito" de su propia medicina, el motivo de este post va algo más allá.


Podría haberlo titulado irónicamente, como decía un forero en uno de los periódicos, "Un comando de libertadores del pueblo vasco realizó el otro día un acto electoral delante de una sede socialista. Los daños colaterales de la explosión han alcanzado un local de la izquierda aberchale... es lo que tienen los daños colaterales" (se salió este forero), pero no es mi intención hablar de terrorismo. Es hablar del comportamiento humano cuando, al igual que comentaba en un post anterior, la gente se siente indefensa ante agresiones por la pasividad de quienes en teoría deberían protegerle.


Creo que estamos todos de acuerdo en que no es algo precisamente "correcto" el ir tomándose la justicia cada uno por su mano. Hasta ahí bien. Pero para entender lo que quiero decir, vaya por delante un artículo de ese genio en muchos aspectos que es Pérez Reverte, al cual suelo remitirme habitualmente para temas en los que coincido, pues él tiene el estilo y la pluma necesarios para expresar sentimientos que comparto de un modo que yo sería incapáz. El artículo, ALTAMENTE RECOMENDABLE: (PINCHA AQUÍ).

Veo el vídeo de la detención de este hombre, le veo su cara, sus gestos, su forma de actuar ante los que le están deteniendo..... ¿alguien cree que es un mal hombre? Os diré lo que veo yo:


  • Veo a un hombre al que unos energúmenos han destrozado la casa, al colocar (y explotar) una bomba dirigida a la sede del PSE de su pueblo.

  • Veo a un hombre que ha visto cómo le han quitado el producto del trabajo y esfuerzo de toda su vida, y además poniendo en peligro a su familia.

  • Veo a un hombre en cuya cara se ve la desesperación (¡miradle y oidle, coño!).

  • Veo a un hombre cansado de ver cómo un puñado de indeseables campan a sus anchas desde hace "la tira" de años justificando asesinatos y destrucción indiscriminada por culpa de un supuesto "conflicto", que les da patente de corso para hacer daño a cualquiera, y le ha tocado a él.

  • Veo a un hombre cansado también de ver cómo estos mismos sinvergüenzas que justifican, ensalzan, protegen y subvencionan a los que le han jodido la vida, viven tranquilamente en su mismo pueblo y exiben su condición, e incluso se enorgullecen de ella, ante la pasividad de los medios del Estado, que son quienes teóricamente deberían haberle protegido a él.

  • Veo a un hombre que desesperado por todo lo expuesto, él solo, a cara descubierta, ha decidido dar una lección (la que correspondía dar a "papá Estado) a los que tánto daño le han hecho y han puesto en peligro la vida de su familia, y se ha enfrentado sin miedo a ellos, destrozándoles el bar en el que exaltaban a los asesinos, terroristas, e hijos de puta de la misma ralea, causantes de su desgracia.

  • Veo a un hombre que después de cometer ese acto, se deja detener sin oponer resistencia alguna a la policía, porque comprende que es lo que deben hacer, y pasivamente acepta las consecuencias que pueda traer en lo referente a lo que mal llamamos "justicia española".

  • Veo, en definitiva, a un HOMBRE, y entiéndase bien lo que quiero decir: UN VERDADERO HOMBRE: defendiendo lo suyo y a los suyos como un valiente, a pecho descubierto y a la cara, sin importar lo que le pueda pasar. Con dos cojones, con Honor, con dignidad, con hombría (ser un verdadero hombre, y entiéndanlo las féminas que lean estas palabras, conlleva mucho más que ser portador de pene y testículos, o de poseer un cromosoma Y. Es mucho, mucho más que eso...)

Hombres (y mujeres) de verdad, con honor, con dignidad, con valentía, con coraje, con decisión, es precisamente lo que falta en este país, lleno de "buenos samaritanos" de boquilla, cantamañanas, apóstoles de la utopía de que "todo el mundo es bueno" y de que los demás debemos poner siempre la otra mejilla porque hay que ser buenos y a ellos no les duele...., y sobre todo, sobre todo, faltan unos poderes públicos que actúen implacablemente contra los que hacen daño a la sociedad, sin tanta reinserción de opereta, ni reducciones de condena por buena conducta, ni chanchullos legales que terminen en la impunidad de los "malos", y que acaben provocando situaciones como las que ha hecho que este chavalote se vea llevado, por un lado, a desquitarse por su cuenta, y por otro, a dejarles claro a los que le atacan con quién se la juegan porque no es un cordero que se deje llevar mansamente al matadero.

Todo eso nos falta, y así nos va........